viernes, 14 de febrero de 2014

Piel con piel.

Una mirada. Mejor dicho, esa mirada. La mirada con la que me desnudas y que me hace sentirme indefensa ante ti. Todo es un juego de risas, caricias, besos. Empiezas por mi cuello, mi debilidad, y lo sabes bien. Pequeños besos llenos de ternura, alternando te quieros que se te caen de los labios. Poco a poco la cosa se pone seria. Pequeños bocaditos que van desde mi clavicula hasta el centro de mi barriga, la cual besas lentamente, haciendome cosquillas con la punta de la nariz. Subes otra vez, para jugar con mis labios, pero te cansas rapido y atrapas mi lengua a traición. Acaricias cada parte de mi boca con la punta de tu lengua, como si de descifrar un mensaje se tratara. Me muerdes los labios y sigues bajando. Sientes que hay algo que estorba entre nosotros, y me miras a los ojos con una sonrisa picarona. Desabrochas suavemente mi sujetador, y contemplas mis pequeños pechos. Los besas, los estrujas, los muerdes. Vuelves a subir hacia mis labios, los cuales besas con rabia, con ganas de mas. Acaricias lentamente cada parte de mi anatomia, para despues recorrerla con los labios y morderme por todos lados, que si fuera por ti, me comerias viva. De repente ¡puf! Empieza la fiesta. Suaves movimientos que se va combirtiendo en ganas de hacernos sentir cerca. Salvaje, pero con tiernas caricias por mi espalda, y besos robados. Sonrisas, gemidos, risas.
Al final, los dos desnudos, abrazados. Piel con piel.  Tu cabeza apoyada sobre mi pecho mientras me acaricias suavemente el abdomen. Te toco el pelo y juego con el. No podemos estar mas juntos, pero lo intentamos, nos estrujamos a abrazos. En medio de todo pequeños susurros de palabras de amor, siempre dichas con el temor de que esto algun dia acabe. Pero, como siempre se dice, disfrutemos del presente  que el futuro ya vendrá.

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