martes, 15 de julio de 2014

Frustración.

No se que hacer, ni que decir. Sinceramente no se ni que pensar. Bajón nocturno, lo normal. Intento averiguar que es lo que me ocurre pero no se ni qué es lo que siento. ¿Tristeza? ¿Rabia? ¿Alegria? Eso me confunde más y es odioso.
A decir verdad, me he tirado noches enteras intentando descifrar la mezcla de sentimientos y de silencios que hay entre mi cabeza y mi corazón, pero solo alcanzo a soltar unos cuantos balbuceos cuando intento pronunciar algo. Tampoco es nada nuevo en mi vida.
Hablo contigo, y es como si le hablara a una maquina siempre con la respuesta preparada. Me quedaré con las ganas de que me respondas diciendome lo que piensas, lo que sientes. Haciendome ilusiones de que por una vez me entenderias, pero ¡já! Ingenua yo, otra vez caí. Otra de tantas ilusiones que se desvanecieron solo al abrir los ojos.
Pero en cierto modo es culpa mia, que no me se expresar, pero si no me entiendes nunca podré estar bien. Un bucle que martiriza a mi cabeza, porque el corazón ya esta bastante machacado.
Y lo unico que me quedan son lagrimas. Lagrimas de rabia por no poder transmitirte todo eso. Solo lagrimas. Y frustración.