Aqui estoy. Sola. Tumbada en la cama abrazada a una sudadera tuya. Huele a ti, y me encanta. Aspiro tu olor tanto como mis pulmones me lo permiten mientras me limpio las lagrimas que caen de mis ojos con ella. Cada lagrima es un recuerdo tuyo que se va desvaneciendo, con la esperanza de no desaparecer completamente de mi memoria. Pero estoy segura de que no lo hará.
Se con seguridad de que hoy no será una buena noche. Una más entre otras tantas. Me desvelaré en mitad de la noche y, al no poder dormir, recordaré todos los errores que he cometido, y todas las cosas que, creyendo ya superadas, me dolieron en su momento tanto como si me arrancaran el corazón. Y ahora duele, mucho más.
Como siempre me levantaré con una sonrisa que mostrarle al mundo, intentando aparentar que soy la persona mas feliz del mundo. Aunque solo soy otro juguete roto mas. Una muñeca de porcelana rota, la cual, pegaron sus piezas y pintaron por encima creyendo que asi estaria como antes.
Pero ahora es fragil. Demasiado.
domingo, 16 de febrero de 2014
Lágrimas de porcelana.
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